Ayer hallé en el Twitter este titular “Burn Note – Envía un mensaje privado auto destruible tras su lectura”. Esperando encontrar una herramienta interesante procedimos a la lectura, pero nos encontramos con lo de tantas veces: A nuestro juicio, seguridad contraproducente.
Por supuesto el fin es atractivo; lograr que un mensaje que clasificamos como confidencial desaparezca para siempre y así nos aseguremos de que efectivamente no llegue a manos de otras personas (por robo, descuido, etc). Lo que creemos que no es conveniente es el medio para lograrlo, que es el siguiente:
Uno accede a la web burnnote.com (que usa protocolo https), escribe en una nota el texto a proteger, establece una contraseña y la web nos devuelve un enlace. Este enlace se lo enviamos al destinatario del mensaje y se le puede fijar un temporizador de autodestrucción, que por defecto estará en tres minutos.
Ahora bien, ¿cómo mandamos el enlace? Lo más normal es que por mail. Y si disponemos de canales más seguros, ¿por qué razón no iría por uno de ellos el propio mensaje? Por tanto al final acabamos usando la vía convencional pero además estamos participando a un tercero, al cual no conocemos, de nuestro mensaje clasificado. No dudamos de la honestidad de las personas detrás de esta web, pero de momento tampoco las conocemos. Y desde luego el tipo de mensajes que se envían por ese medio despertarían la curiosidad de muchos.
Creemos que hay medios más discretos y eficaces para preservar la confidencialidad de un contenido. En la red, como en la vida real, a veces es mejor llevar un perfil más bajo en cuanto a seguridad. Y además ¿la probabilidad de que un mensaje sea realmente confidencial aumenta si pasa por más manos?